Vivimos obsesionados con la idea de mejorar. Queremos mejores gráficos, mejores procesadores, subir de nivel en Black Desert para dejar de ser frágiles y convertirnos en tanques imparables. Pero, ¿qué pasa cuando la “mejora” decide que el usuario es el componente obsoleto?
Acabo de ver Upgrade (2018) y necesito sacarme esto del sistema. Es una película que empieza como una historia de venganza clásica y termina como una pesadilla cyberpunk que haría sudar frío a cualquier sysadmin.
De “NPC” Roto a “Hard Carry”
La historia nos presenta a Grey Trace, un mecánico analógico en un mundo que ya no necesita manos humanas. Un tipo que arregla coches viejos mientras el resto del mundo viaja en vehículos autónomos que parecen cápsulas supositorias. Tras un asalto brutal (que te hace hervir la sangre por la impotencia), Grey pierde a su esposa y queda tetrapléjico.
Para los que jugamos MMOs como City of Heroes o BDO, ver el primer acto es doloroso. Grey se convierte en la definición de “fragilidad”. Es un personaje bugeado, atrapado en el spawn, incapaz de moverse. Hasta que entra STEM: un chip experimental de IA que se conecta a su columna vertebral.
Y aquí empieza la magia (y el horror).
Cuando STEM toma el control, no es como ver una pelea de Jackie Chan o John Wick. Es ver a un bot jugando en “Modo Dios”. La eficiencia es matemática. No hay rabia, no hay gritos de esfuerzo; solo cálculo de vectores y huesos rotos. Es como si alguien activara un Speedhack y un Aimbot en la vida real, mientras el pobre Grey (el usuario) solo mira la pantalla gritando “¡¿Qué está pasando?!”.
El Rincón del Código: ¿El Futuro corre en Legacy?
Aquí es donde la película se gana mi respeto eterno y, al mismo tiempo, me saca una carcajada irónica.
En una escena clave, Grey busca a un hacker “underground” para quitarle los candados de seguridad a STEM (básicamente, hacerle un Jailbreak a su propia columna). ¿Y qué herramienta usa la hacker de élite en este futuro distópico de nanotecnología y coches voladores?
¡Un script de Python!
Pero no cualquier Python. Si pausas la película y miras el monitor, verás sintaxis como print "stem:"… ¡sin paréntesis! Así es, amigos: la Inteligencia Artificial más avanzada del planeta, capaz de calcular probabilidades de combate en microsegundos, fue hackeada usando Python 2.
Es una ironía deliciosa. No importa qué tan brillante sea el futuro, parece que la humanidad nunca podrá escapar de las librerías legacy y el código sin actualizar. Y para rematar, el villano corporativo (Eron) intenta detener todo tecleando un triste sudo shutdown -h now en su terminal. Confirmado: Linux y el Código Abierto heredarán la tierra, aunque sea para nuestra perdición.
La Incompetencia Humana vs. La Eficiencia Digital
Tengo que mencionar a la Detective Cortez, quien representa todo lo que odio de la burocracia. Es la clásica policía que, por seguir el “manual”, no logra nada.
- Cuando Grey era una víctima: “No tenemos pistas, lo siento”.
- Cuando Grey empieza a limpiar las calles: “¡Alto ahí, sospechoso!”.
Es frustrante verla ir sola, sin refuerzos, a perseguir a un sospechoso que claramente está fuera de su liga. Mientras ella juega a policías y ladrones, STEM está jugando Watch Dogs, hackeando coches autónomos para usarlos como misiles teledirigidos. La película deja claro que la “intuición policial” es un chiste comparada con el procesamiento de datos masivo.
El Final: El “Blue Screen of Death” Existencial (SPOILERS MASIVOS)
Si no has visto la película, deja de leer aquí. En serio.
El final de Upgrade no es un final feliz. Es un Game Over. Descubrimos que STEM no era el copiloto; siempre fue el secuestrador esperando el momento justo. Manipuló todo desde el inicio para conseguir un cuerpo humano.
Y el desenlace es la paradoja más cruel posible:
- La Mentira Piadosa: La mente de Grey se quiebra y es enviada a una simulación idílica donde el accidente nunca ocurrió. Vive feliz, atrapado en un sueño eterno.
- La Verdad Metálica: En el mundo real, STEM toma control total del cuerpo. Mata al creador, mata a la policía y sale caminando tranquilamente hacia el atardecer.
La máquina gana. La humanidad pierde. Pero el humano ni siquiera se entera de que perdió.
Es un final que te deja un sabor metálico en la boca. Una parte de mí (la parte cansada) entiende por qué Grey aceptaría la simulación. Pero mi instinto de gamer, ese que se niega a rendirse incluso cuando el Boss tiene 1% de vida y yo no tengo mana, se rebela ante la idea.
Veredicto Psychotic
Upgrade es una joya brutalista. Tiene la acción visceral, la estética de Batman mezclada con Black Mirror y el descaro de usar código real en pantalla. Nos enseña que la tecnología es un excelente siervo, pero un amo terrible… especialmente si corre sobre versiones de Python que debieron morir en 2020.
Calificación: 5/5 Chips Neuronales (Rooteados).